Derechos Humanos y nuevas tecnologías (II). Positivización y derechos humanos de tercera generación.

El panorama jurídico general y predominante en nuestra cultura obstaculiza la resolución de los retos que la sociedad globalizada nos plantea. Los teóricos del derecho ya han advertido la existencia de claras obstaculizaciones a la adecuación de los Derechos Humanos a ésta realidad, que implican problemas de diversa índole: la reducción lógico-formal propia de nuestra cultura que provoca falta de interdisciplinariedad (ajena al pluralismo jurídico), así como una interpretación de los Derechos Humanos aislada de la fenomenología social e histórica -iusnaturalismo-, o el convencimiento de que la legitimidad de éstos derechos se obtienen únicamente por reconocimiento estatal -el positivismo del que antes hemos hablado-, etc.

La cultura igualmente tiene una influencia decisiva en este problema, pues la concepción actual de los Derechos Humanos se ha basado en la cultura estatalista, el capitalismo y la razón científica (propio de la Europa occidental y EEUU). Parece entendible que SÁNCHEZ RUBIO opine que tal estructura resulte determinante, naturalizando las diferencias socioculturales, y pudiendo llegar a ocultar intereses imperialistas. En la práctica, las posturas escepticistas esgrimen curiosamente como argumento desvalorizador de la utilidad de los Derechos Humanos la falta de congruencia entre “el dicho y el hecho”, así como el conformismo basado en la presencia estática de esta idea.

La educación influye de manera decisiva en el comportamiento de las personas, y ciertos autores piensan que no se han hecho esfuerzos por educar en una cultura que favorezca la asimilación de ésos derechos y que, por ende, redunden en actos respetuosos con éstos. Aunque las protecciones estatales son imprescindibles, los Estados han preferido la positivización antes que crear una cultura de Derechos Humanos que influyera en el comportamiento social. Estos problemas se unen a que las regulaciones actuales no obedecen a la necesaria interactividad y transversalidad disciplinar que deberían cristalizar en tales derechos.

Ante las necesidades humanas del mundo globalizado e inmerso en la era tecnológica parecería adecuado el reconocimiento de determinados Derechos Humanos a tal fin (Derechos Humanos de tercera generación). Desgraciadamente, la formación ex novo de Derechos Humanos no está exenta de problemas. La falta de reconocimiento de capacidad de creación de Derechos Humanos está motivada en gran parte por el excesivo peso histórico de las situaciones “características” que motivaron tales reconocimientos, así como los colectivos implicados en su desarrollo.

El profesor SÁNCHEZ RUBIO defiende firmemente que ese determinismo histórico no puede ser excusa para negar la creación de Derechos Humanos, pues a lo largo de la historia en todas las épocas han aparecido procesos de absolutización de distintas expresiones del poder con sus correspondientes luchas de resistencia.

Parece que, en la formación de los Derechos Humanos, un patrón inmutable resulta inadecuado: las manifestaciones históricas de reivindicaciones de derechos nos han enseñado que metodológicamente existen esquemas que sirven, y que pueden servir para proyectarlos a la sociedad actual mediante la adecuación de dicho sistema, o bien por el contrario con prácticas completamente distintas, pero en ambos casos no deben ser indiferentes frente a las circunstancias en tiempo y espacio, evaluando los conflictos de intereses que pudieran acaecer. La conexión con el ámbito circunstancial de esas exigencias sociales es esencial para la correcta formación de tales derechos. Resumiendo la evolución generacional de los Derechos Humanos nos encontraríamos con:

  • Derechos Humanos de Primera Generación. Son los denominados derechos de defensa, basados en la defensa del individualismo (por clara influencia de las luchas sociales del siglo XIX). Están caracterizados por establecer una tutela pasiva, evitando la injerencia de los poderes públicos en la esfera privada.
  • Derechos Humanos de Segunda Generación. Fundamentalmente, derechos económicos, sociales y culturales. Ocurren por el tránsito del Estado liberal de Derecho por el Estado social de Derecho. Aparecen los derechos de participación, derechos activos. Ofrecen la participación en la vida política, así como distintas prestaciones y servicios públicos.
  • Derechos Humanos de Tercera Generación: son los denominado derechos de complemento por la “contaminación de las libertades” (liberties pollution), por causa de las nuevas tecnologías en definitiva.
Le puede interesar también:   Proxychains: la falta de cooperación judicial internacional como base del anonimato en Internet

Tanto los Derechos Humanos de Primera como de Segunda Generación están regulados por los Pactos de la ONU de 1996, y algunos autores critican la pasividad ante la necesidad de un tercero que complete a los dos anteriores. Los Derechos Humanos de Tercera Generación engloban adaptaciones de los derechos preexistentes y crean otros nuevos, y son el puro reflejo de las demandas sociales que existen en la actualidad. Abarcan derechos de solidaridad, protección al patrimonio artístico, calidad de vida, reivindicaciones (de género, paz, libertad informática…), ciberciudadanía, garantías biotecnológicas, conservación del medio ambiente, protección de los consumidores… y por supuesto no podrían faltar los derechos de la era tecnológica.

Los Derechos Humanos se han caracterizado precisamente por su carácter eminentemente evolutivo, y por ser fruto de cambios lentos y paulatinos en la sociedad. Si bien el proceso de positivización de los Derechos Humanos en el pasado no sufre demasiadas complicaciones, la aparición de las nuevas tecnologías y las TIC plantean la complicada tarea de encuadrar tales fenómenos en categorías jurídicas para su adaptación a la nueva era. Además se nos presenta un hecho evidente: según BARRIO ANDRÉS, existe un desfase entre la sociedad política y la sociedad civil, siendo la evolución del Derecho más lenta que la de la sociedad civil, y siendo el derecho el que deba amoldarse a la realidad y no al revés.

Internet es el paradigma del avance tecnológico que supone la existencia de un sistema de comunicaciones mundial. Su constitución como un nuevo espacio de convivencia humano sin precedentes requiere, pese a los intentos primarios de libertad absoluta, de una regulación de tales espacios, puesto que la experiencia empírica ha demostrado tal necesidad, imperando en caso contrario la ley del más fuerte. Debemos entender ante todo que Internet es, al fin y al cabo, una invención humana (otro método más de comunicación, aunque revolucionario) y que igual que la biología está modulada por el bioderecho, Internet debe tener una regulación, en tanto que son invenciones que se integran en la arquitectura social.

Le puede interesar también:   a-radio: a web virtual reality radio power spectrum analyser

En los Derechos Humanos de Tercera Generación tienen especial incidencia en las nuevas tecnologías los llamados derechos de la personalidad (intimidad, propia imagen, honor, protección de datos…), en tanto que presentan aristas dignas de mención. También tiene una importancia extrema la protección de datos: como explica PÉREZ LUÑO, la progresiva implantación de bases de datos con información sensible se erige como uno de los principales problemas, así como el peligro de asalto mediante técnicas informáticas maliciosas a los derechos y libertades ciudadanas. Continúa advirtiendo que valores tan importantes como la libertad (por el uso de técnicas informáticas de control del individuo o la colectividad) o la igualdad (por la disparidad entre quienes tengan acceso al poder informático y quien no) son de la misma forma afectados por el progreso tecnológico en relación a las TIC.

De la misma forma, los derechos de propiedad intelectual se protegen, además de por consideraciones de índole económica, porque también respeta “el derecho de las personas al fruto de su esfuerzo y talento”, teniendo cabida dentro del derecho al honor. Y además de todas estas intromisiones, restan los delitos. Realmente nuestra legislación penal tiene la característica de recoger en abstracto bienes jurídicos protegidos que son realizados a través de medios informáticos, por lo que serán delitos informáticos cuando simplemente medie la intervención de medios informáticos en la comisión de éste.

No podemos dejar de lado la cooperación de los organismos internacionales y nacionales de combate de la cibercriminalidad. Como subraya SÁNCHEZ BRAVO, es una realidad el hecho de que se perpetren continuamente ataques contra empresas a diario, pero éstas no suelen denunciarlo, detectarlo o subsanarlo: bien por la propia mala imagen profesional que proyectaría, o por la limitada experiencia de los administradores de redes.

Bibliografía:

Encantos y Desencantos de los Derechos Humanos. De emancipaciones, liberaciones y dominaciones. SÁNCHEZ RUBIO, D. (Ed. Icaria Antrazyt)
Repensar Derechos Humanos. De la anestesia a la sinestesia. SÁNCHEZ RUBIO, D. Pag. 11-13. (Ed. Mad)
Repensar Derechos Humanos. De la anestesia a la sinestesia. Pag. 32. SANCHEZ RUBIO, D.(Ed. Mad). Según el
autor las estructuras de trabajo no han sido flexibles y han sido aplicadas de la misma forma a otros paradigmas
espacio-temporales, desgastando el sentido político inherente de los Derechos Humanos.
Los Derechos Humanos en la Sociedad Tecnológica. Pág. 16-25. PÉREZ LUÑO, A.E. (Ed. Universitas)
Los delitos cometidos en Internet. Marco comparado, internacional y derecho español tras la reforma penal de 2010. Pág. 1 de 18. BARRIO ANDRÉS, M., en La Ley Penal nº86 (Ed. La Ley)
“Libertades y derechos de la persona en Internet: retos en materia de reconocimiento y tutela de los derechos fundamentales ante el paradigma tecnológico de la sociedad del siglo XXI” TERUEL LOZANO, G.M., en pág. 4041 de Desafíos para los derechos de la persona ante el siglo XXI: Internet y Nuevas Tecnologías, TERUEL LOZANO, G.M. – PÉREZ MIRAS, A. – CARLO RAFFIOTTA, E. (Ed.Thomson Reuters – Aranzadi)
Los delitos cometidos en Internet. Marco comparado, internacional y derecho español tras la reforma penal de 2010. Pág. 2 de 18 BARRIO ANDRÉS, M., en La Ley Penal nº86 (Ed. La Ley)
El Convenio del Consejo de Europa sobre Cibercrimen: Control vs. Libertades Públicas. SÁNCHEZ BRAVO, A.A. Pág. 1851 en Diario La Ley nº5528, sección “Doctrina” (Ed. La Ley)




Copyright, 2020. José Carlos Rueda, abogado.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *